Latinoamérica y Europa, el tiempo de un nuevo comienzo
Autor(es): Michael Dóczy
El 17 y 18 de julio se realizará la Cumbre UE-CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) en Bruselas. Reunirá por primera vez, desde el año 2015, a jefes de Estado y Gobierno de 33 países. Será co-presidida por el Presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y el Presidente de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonzales. Celebrará el inicio de una nueva era de las relaciones entre Europa y Latinoamérica y el Caribe.
Es hora de que las dos regiones vuelvan a comprometerse para enfrentar los desafíos de nuestro tiempo. Al trabajar juntos, como socios iguales, estamos mejor posicionados para enfrentar los múltiples desafíos de nuestro tiempo; desde el cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad, pasando por la pobreza y las desigualdades persistentes, hasta las amenazas sin precedentes a la seguridad global y el orden basado en reglas.
Desde la Unión Europea queremos fortalecer nuestro rol de aliados que comparten una relación con valores, historia, cultura y vínculos interpersonales comunes. La UE es la primera fuente de inversión en la región –invertimos más que en China, más que en Japón, más que en India y más que en Rusia juntos– y el tercer destino de las exportaciones latinoamericanas. La UE es también el principal contribuyente de la cooperación al desarrollo. Una encuesta realizada en América Latina revela que, a la pregunta sobre con cuál región del mundo su país se beneficiaría más al fortalecer lazos, el 48% nombra a Europa, el 19% a Norteamérica, el 12% a Latinoamérica y sólo 8% al Asia-Pacífico.
Queremos reforzar nuestras autonomías, evitando dependencias excesivas y diversificando las cadenas de valor. Como lo expresó recientemente nuestro Alto Representante para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, la economía mundial de este siglo no se podrá construir sin América Latina. Sus recursos naturales, ahora que se transforma la matriz energética del planeta, se han convertido en una enorme ventana de oportunidad. Para que esos recursos beneficien a Latinoamérica se necesita de alianzas entre socios.
La protección de nuestra madre naturaleza y la lucha contra el cambio climático es una prioridad: América Latina y el Caribe es una de las regiones de mayor biodiversidad del planeta: el 60% de la vida terrestre está aquí. El potencial de energías renovables y eólica, solar, hidroeléctrica y de hidrógeno es impresionante. Bolivia se encuentra entre los 15 países con mayor biodiversidad. En este contexto, la UE se compromete a intensificar el trabajo conjunto aquí para proteger nuestra naturaleza y el futuro de las generaciones venideras.
La UE ha puesto en marcha la iniciativa Global Gateway, que busca promover el incremento de inversiones en infraestructuras que permitan interconectar al mundo y apoyar la transición ecológica, digital y justa. En la semana pasada tuvimos reuniones con el gobierno para dialogar sobre las oportunidades que ofrece la iniciativa Global Gateway para Bolivia, con miras a desarrollar acciones conjuntas en temas relacionados a transición energética y digital, en particular energías renovables, recursos estratégicos como el litio e infraestructura, entre otros.
Nuestras regiones se vieron afectadas por la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania. Juntos debemos promover la paz, la democracia y los derechos humanos a través de un orden multilateral más justo e inclusivo. Tanto América Latina como la UE son fuertes defensores del multilateralismo. Debemos ir más allá para fortalecer la cooperación en materia de paz y seguridad. ¡La nueva era de nuestras relaciones UE- CELAC empieza ahora!


