Las relaciones entre Bolivia y China
Autor(es): Hugo Siles
Las relaciones diplomáticas entre Bolivia y la República Popular de China, se establecieron el 9 de julio de 1985, reconociendo al gobierno legal en ese país. Con lealtad diplomática, nuestro país, reconoce que Taiwán es una parte inalienable del territorio de China continental. Bolivia y China comparten principios fundamentales en el relacionamiento bilateral: respeto mutuo a la soberanía estatal e integridad territorial, no agresión, no intervención en los asuntos internos de otros países, igualdad, beneficio recíproco y coexistencia pacífica. A partir de estas coincidencias es que Bolivia y China han establecido una relación de amistad y cooperación de 38 años, hasta la actualidad y donde se destaca la firma de convenios, acuerdos, intercambios comerciales y demás instrumentos de integración bilateral.
Las relaciones de Bolivia y China, cumplirán, este 2025, en el bicentenario de nuestro país, 40 años de vigencia ininterrumpida, caracterizándose por la cooperación, amistad e integración entre ambas naciones. Desde 2011, ambos países dieron un impulso extraordinario a la agenda bilateral, con la puesta en marcha del primer satélite de comunicaciones, desarrollado y lanzado por China para Bolivia, la transferencia de tecnología, cooperación y asistencia en defensa, el préstamo para infraestructura vial e industria, entre otros, como la apertura del mercado interno chino para productos bolivianos, por medio de la suscripción de protocolos de requisitos fitosanitarios para la exportación de café, quinua, soya, carne de res, etc. En esta relación histórica de la última década, ambos países, en primer lugar, pusieron en frente la ventaja de la confianza política mutua, apoyándose en los asuntos e intereses fundamentales y principales de la relación, consolidando la base política de la cooperación bilateral en diversos campos. En segundo lugar, ambos países, también pusieron en relevancia, la ventaja de la complementariedad económica y fortalecimiento de la cooperación en las áreas de infraestructura, minería y agricultura, así como la cooperación en las nuevas energías, que forman parte del proceso de industrialización con sustitución de importaciones de Bolivia. En tercer lugar, se puso en juego la ventaja del aprendizaje mutuo entre las diversas civilizaciones, asimilando los valores de las respectivas historias y culturas, con los intercambios culturales y humanos, que proporcionan la auto-confianza y la energía con desarrollo económico y social de cada país.
Con la recuperación de la democracia en octubre de 2020 en Bolivia, expresada con el triunfo electoral de más de 55% de la votación alcanzada por el presidente Luis Arce y el vicepresidente David Choqueahuanca, se renovó la confianza del soberano en el gobierno. Éste recupero plenamente las instituciones democráticas, la paz social, el modelo económico social comunitario y productivo, además de la orientación histórica de política exterior de Bolivia en las relaciones con China. El dialogo telefónico y virtual entre los presidentes Luis Arce y Xi Jinping, posibilitó retomar y robustecer la agenda bilateral entre ambos Estados. Estos intercambios estrechos de alto nivel, expandieron rápidamente la cooperación económica y comercial y la consecuente coordinación en los asuntos de agenda multilateral.
En la reciente cumbre mundial de promoción del comercio y la inversión del consejo de China para el fomento del comercio internacional, nuestro primer mandatario boliviano, de manera virtual, destaco y valoro la propuesta del presidente Xi Jinping, de apostar hacia una civilización global sustentada en la tolerancia, la coexistencia, los intercambios y el aprendizaje mutuo. Es en este contexto que Bolivia y China han logrado una fructífera cooperación pragmática en el campo económico y comercial, especialmente en la proyección de la industrialización de litio y otros proyectos que contribuyen al desarrollo conjunto. Hay que destacar, que durante el brote de la pandemia de Covid-19, China proporciono, a través de diversos canales, asistencia material, técnica y vacunas a Bolivia en favor de la lucha anti pandémica, ejecutada por el presidente Arce.
La agenda bilateral de Bolivia y China contiene en la actualidad la continuidad de la apertura del mercado chino a la exportación de productos agropecuarios bolivianos, la cooperación mutua con el acceso de Bolivia a la iniciativa de la Franja Económica de la Ruta de la Seda y la Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI, ratificado por la Ley 1170 en nuestro país, como estrategia de integración internacional en el ámbito de tecnología, la conectividad y motorización del comercio. La obtención de nuevas energías que sustituyan los combustibles tradicionales a través de los contratos con la empresas chinas CATL BRUNP & CMOC (CBC) y CITIC GUOAN para la puesta en marcha de los complejos industriales con la tecnología de extracción directa del litio (EDL) en los departamentos de Oruro y Potosí. La continuidad en materia de desarrollo de infraestructura caminera, intercambio cultural, el acuerdo para la protección de inversiones, además de diferentes memorándums de entendimiento en materia de intercambio financiero y uso de monedas nacionales, educación, turismo entre otros importantes temas propuestos y desarrollados por ambos países.
China es en la actualidad, un referente fundamental para la política exterior de cualquier país y se diría que también uno de los principales factores de cambio, sino el principal, en el sistema internacional. En la última década, China, no ha hecho sino incrementar su presencia e influjo por doquier, afianzándose como un Estado clave que respeta la soberanía de los países en el mundo. La consecuencia se puede apreciar a través de la potenciación del bloque de cinco países con el acrónimo BRICS, (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), que ahora con el ingreso de seis nuevos miembros (Argentina, Egipto, Irán, Etiopia, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos) representa al 46% de la población mundial y el 36% del Producto Interno Bruto (PIB) global.
Este grupo estadocéntrico e intergubernamental, ahora ampliado, cuenta con el enorme peso económico de China, orientado a comandar el proceso de globalización que Occidente poco a poco va dejando vacante. En este contexto, Bolivia visualiza y proyecta su inserción a los BRICS. El extraordinario buen estado y momento de las relaciones entre Bolivia y China resulta fundamental para la decisión del presidente Luis Arce de gestionar el ingreso formal de Bolivia a este bloque de países de referencia en la configuración del mundo multipolar. China apoya el ingreso de nuestro país a los BRICS y al Banco de Desarrollo de los BRICS respectivamente. Finalmente, Bolivia tiene las mayores reservas de lito del mundo, y como país, desarrolla una asociación estratégica con el país asiático, con el objetivo de potenciar la tecnología, el financiamiento para la industrialización soberana del metal blanco como recurso energético, así como garantizar el mercado para productos bolivianos con valor agregado derivados del mismo en China y los mercados emergentes del sur, constituidos por los BRICS. Por ello Bolivia y China tienen la posibilidad de trabajar y proyectar un presente y futuro juntos.
Fuente: https://www.la-razon.com/politico/2023/09/03/las-relaciones-entre-bolivia-y-china/


